In Destacada, Reseñas

Autor: Cesar Gándara

Editorial: Terracota

Novela apocalíptica: Así es como podríamos definir esta novela del escritor sinaloense César Gándara publicada por la Editorial Terracota.

Ambientada en Santa Gracia, la ciudad capital de Sonora, estado que es gobernado por Herodes Saldaña, quien aspira a ser el nuevo presidente de México, un país que se cae a pedazos. Sonora es un estado tomado por la violencia y en donde han estado desapareciendo desde hace varios años jóvenes mujeres, y en donde además se ha desatado un extraño virus  que mata a la gente en cuestión de horas.

En medio de este clima de incertidumbre el detective de la policía local, Juan Nepomuceno, quien sigue las pistas de las desapariciones de las jóvenes mujeres del estado, se interna en el hospital psiquiátrico local, en donde conocerá a Clemente Verdugo, miembro de una extraña secta religiosa que guarda celosamente todo el semen que puede conseguir.

image_1165_1_96533

Es en este ambiente caótico en el que se desarrollará la novela de César Gándara, autor de entre otros libros de “Alguien tiene que perder” y “Es el viento”. Una novela en el que la política y la religión se mezclan y confunden para llevarnos de la mano por los entresijos del poder más corrupto, una novela que busca sintetizar todos los males que arrasan con nuestro país, una novela que busca dejar al descubierto todas las heridas que desangran a la realidad mexicana. Rebelión de los fanáticos es una novela, una historia ficticia que parte desde la pregunta del “¿Qué pasaría sí?”, una distopía que bien podríamos decir que existe, o que por lo menos, se encuentra tan cercana a nosotros que nos asusta, nos refleja.

Rebelión de los fanáticos nos cuenta así la búsqueda que hace Juan Nepomuceno desde el manicomio local, mientras en las calles de Santa Gracia la enfermedad, la violencia, las desapariciones se suceden y el país se cae a pedazos: Sonora es un estado más de una nación que se desarma, de un México gobernado desde un centro al que ya nadie escucha, un país tomado por la violencia de los narcos que cada vez es más difícil diferenciar de las fuerzas del orden. La voz de Gándara funciona aquí como la voz de un profeta que anuncia como los males de la corrupción y la violencia se van a confundir cada vez más, dejando a los ciudadanos en una indefensión perpetua.

Así sucede en Santa Gracia en donde las hordas de delincuentes funcionan como escuadrones de la muerte asesinando y secuestrando a mujeres jóvenes. Algo que el policía Nepomuceno no sabe es que estos secuestros forman parte de un plan malévolo del gobernador Herodes para impedir que nazca la elegida, esa mujer que según las brujas, al cual el gobernador presta oído atento, le impedirá llegar al puesto de presidente del país.

En Rebelión de los fanáticos se confunden política, religión, misticismo, creencias populares, todo en un alarde de poder, todo para intentar pasar sobre lo que sea para llegar a ocupar ese puesto que garantiza riquezas, sí, pero sobre todo impunidad.

La violencia que Gándara nos presenta en Rebelión de los fanáticos es una violencia tensa, dura, consumada, una violencia que sentimos tan cercana que en ciertos momentos el lector tiene la tentación de dejar de leer esta novela que nos refleja todo el dolor que podemos llegar a sentir como nación. Sin embargo Gándara tiene el enorme acierto de salpicar su novela con una dosis de humor negro, de situaciones desaforadas y sarcásticas que se convierten en un respiro, en aire puro, para seguir adelante en este camino sembrado de oscuras fosas, de mujeres desaparecidas, de muerte, de traición. El humor que los personajes retratados por Gándara nos permiten darnos cuenta de que en muchas ocasiones la búsqueda del poder es un absurdo, un juego estúpido en donde los egos nos convierten en muñecos que se mueven buscando satisfacer deseos risibles y estúpidos.

La novela de Cesar Gándara es un mosaico intenso de nuestro declive como sociedad, como país. Una muestra de que los valores de la corrupción, de la impunidad, se han terminado de imponer y que no existe ya ninguna diferencia entre los delincuentes que se toman ciudades y territorios enteros con sus camionetas y sus cuernos de chivo y los políticos corruptos que desde sus palacios de gobierno manejan impunes los negocios y los trapicheos que dejan a la sociedad indefensa ante tanta impunidad.

La obra de Gándara es un retrato terrible y absurdo de cómo nuestra sociedad se ha convertido en rehén de la corrupción y la delincuencia, pero lo hace con una visión descarnada, cruda, en donde el humor negro se impone ante tanta crueldad. Rebelión de los fanáticos, el trhiller apocalíptico pero también es un retrato actual y fehaciente del estado actual de nuestra sociedad.

Javier Moro Hernandez
Poeta, periodista y promotor cultural. Poesía suya ha aparecido en las antologías Cupido Internauta (Editorial Generación Espontánea, Cd. De México, 2007), Antología del Recital de Poesía Chilango-Andaluz (Editorial Ultramarina, Sevilla, 2009, 2010, 2011), Somos poetas y qué? Antología Regional del DF (Editorial (H) Nómada, Cd. De México, 2011) y
en revistas como Tierra Adentro, El Perro azul, El Perro, Cinosargo (Chile), El Humo, y en periódicos como El presente (Querétaro) El Financiero (Cd. De México, 2012). Es uno de los coordinares del Recital de Poesía Joven Chilango-Andaluz, festival de poesía que se realiza en la Cd. De México y en Sevilla, España, simultáneamente, desde el año 2008 y del Gabinete Salvaje, Noches de poesía y Artes, desde el año 2010. Es colaborador de la revista por Internet Palabras Malditas y de revistas como Tierra Adentro, El Perro, Donde Ir y de periódicos como La Jornada de Aguascalientes, El Imparcial de Oaxaca, El Presente de Querétaro y El Financiero.
Recommended Posts

Start typing and press Enter to search