Por Mario Ávila

 

Primero fue “Cuba Cuba”, después vino “Un bolero para Arnaldo” y la trilogía de Rubén Cortés se cierra con la obra “Los nómadas de la noche, Cuba después de Castro”, una trilogía de la casa editora Cal y Arena que nos ofrece la otra cara de la isla, la otra cara que no nos han mostrado de Cuba.

Y quién mejor para hablar del contenido de la obra que el propio autor de un libro escrito sin odios, un libro escrito por alguien que siente por Cuba una nostalgia sin lágrimas, un libro escrito por alguien que no volvería a vivir a Cuba, en fin, un libro muy libre.

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El autor del libro, Rubén Cortés, salió de la isla cuando tenía 30 años, hoy tiene 53, de ahí que tiene toda la autoridad, la capacidad y la credibilidad para hablar del tema y aunque admite que él no vive de los libros que escribe, sino del periodismo, no deja pasar la oportunidad para mencionarnos que el costo de “Los nómadas de la noche” es de 190 pesos y ha vendido ya más de 7 mil ejemplares.

“Los nómadas de la Noche” es una historia mínima de la revolución cubana, está lleno de datos, de cifras, de vivencias y dice el autor: “Le ofrezco al lector un platillo aderezado con lo mejor del ensayo con sus datos comprobables, con el ritmo; lo mejor de la historia por las fechas comprobables o las cifras; lo mejor de la poesía porque a final de cuentas es un libro poético, se lee con mucho ritmo, con mucha nostalgia, es un libro evocador y tiene también de lo mejorcito de la novela por los giros del lenguaje, por frases, por imágenes y todo eso en 87 páginas, es un libro altamente recomendable entre tanta oferta de literatura sobre Cuba, pero casi toda es en contra o a favor, este libro por supuesto que no es a favor, pero es un libro honesto y limpio por la verdad que cuenta”.

Yo vivo del periodismo –dijo Rubén Cortés-, no vivo de la literatura, así que me puedo permitir estas licencias de decir lo que voy a decir: Yo creo que es una lectura interesante sobre Cuba que debe ser leída, yo la recomiendo mucho porque es diferente a casi todo lo que se conoce en el cine, en la literatura y en las artes en general sobre Cuba. Sobre Cuba casi siempre se conoce de la Habana y mi literatura es sobre el interior de Cuba, básicamente sobre el occidente de Cuba, específicamente de la región más pobre de Cuba, la provincia que es llamada “La Cenicienta de Cuba”, Pinar del Río, que es la parte más cercana México, está a solo 210 kilómetros de Cancún.

Las series nuevas de Netflix –abunda-, hablan de La Habana como casi todo y aunque sean escritores no nacidos en Cuba, escriben de la Habana. Y esto trata de la Cuba más pobre, la más olvidada, la Cuba del interior e incluso esta trilogía es un libro sobre las familias que eran pobres antes de la Revolución Cubana, que derivó en un sistema de gobierno dictatorial y autoritario que es el que se mantiene en Cuba desde hace 60 años. Esas familias eran pobres y siguieron siendo pobres después de la Revolución, es la provincia que menos favorecida fue después del triunfo de la Revolución, a la que finalmente no se le pueden negar muchos aciertos, como la masificación de la educación y la universalidad del acceso a la salud, aunque claro, Cuba no era el país paupérrimo que se menciona en los libros oficiales de la Revolución Cubana, por supuesto.

Y abunda Rubén Cortés en su reflexión: “Cuba desde el descubrimiento, desde el choque de culturas o como quiera llamársele políticamente a la llegada de los españoles, siempre ha sido un país cuya importancia en el mundo ha superado muchísimas veces su tamaño físico. Cuba fue la colonia más importante de España en América; la más importante desde el punto de vista geográfico, México (la Nueva España) y Perú eran mucho más grandes, pero la posición geográfica hacía a Cuba mucho más importante porque estaba en el centro del Continente y justamente todo el pillaje de plata, de canela y de muchos otros productos, todas esas grandes riquezas que se robaban los colonialistas de esta parte del mundo y la llevaban a Europa, para evitar que los piratas los interceptaran en alta mar se juntaban todos los barcos en Cuba y de ahí se iban en fila hacia España, para evitar que los piratas los asaltaran.

“Generalmente los asaltaban en Haití, que era la antigua isla tortuga, porque Haití es montañosa y tiene forma de tortuga cuando la vez desde lejos, y bueno, Cuba ahí empezó a agarrar una importancia económica muy grande y después de la Revolución haitiana, Haití era la azucarera del mundo y el azúcar era básico, pero cuando la revolución destroza Haiti, el mundo no tiene de donde sacar azúcar y Cuba se convierte en la nueva azucarera del mundo, pero con la novedad de que el azúcar de Cuba era mucho mejor y más productiva que la haitiana, entonces Cuba tuvo a lo largo de cuatro siglos una riqueza tremenda, Cuba se convierte en la vitrina de España en esta parte del mundo, después se convierte en la vitrina de Estados Unidos en esta parte del mundo cuando Estados Unidos interviene en la guerra hispano-americana y es de hecho cuando Cuba vuelve a tener una importancia por encima de su tamaño en el mundo, cuando se convierte en el escenario de la primera guerra imperialista de la historia. Y si, Cuba es un país que siempre ha sido protagonista en el escenario mundial a pesar de ser tan pequeño.

“Y por su importancia económica en el mundo Cuba siempre fue un país de inmigrantes, por eso la raza cubana tiene fama de que es guapa, de que es estética, porque hay mucha mezcla de sangres en Cuba, porque como eran tan rica la isla, iban asiáticos, árabes, europeos, yucatecos y con el triunfo de la Revolución Cubana que después derivó en el sistema dictatorial y autoritario que es hoy, Cuba se convierte en un país emisor, expulsor de personas y  al extremo de que hay 3 millones de cubanos viviendo fuera de su país, cuando la cantidad de habitantes es de 12 millones, es decir la cuarta parte de los habitantes de este país vive fuera, es una estadística demencial, muy grande y ellos son los nómadas, andan por todo el mundo.

“Yo por mi profesión de periodista he viajado por muchos lugares, he cubierto muchas guerras y hay cubanos en todas partes, por ejemplo hay un cubano que alquila camellos en las pirámides de Egipto, hay un cubano que es campeón olímpico de boxeo por Bankú, una República que era parte de la unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, hay cubanos en Pakistán, hay cubanas en Arabia Saudita casadas con árabes con los que se conocieron cuando estudiaban en Palestina…. Esos son los nómadas.

“Y son nómadas de la noche porque el apóstol, el gran poeta cubano, el héroe nacional, José Martín, juega mucho con la noche, él vivió en Cuba solo hasta los 16 años, después fue expatriado por los españoles y ya no regresó a Cuba hasta que regresó a morir a los 42 años y siempre idealizó Cuba diciendo: Dos patrias tengo yo, Cuba y la noche. Por eso son “Los nómadas de la noche”, explica el escritor cubano, avecindado en México hace ya más de dos décadas.

El escritor Rubén Cortés tiene hoy 53 años y salió de la isla a los 30 años de edad, por eso habla con tanta propiedad de la vida en Cuba y del sistema, porque ya salió en la edad adulta y el libro es un recuento justamente de la Cuba de Fidel, el nombre de “después de Fidel”, fue por un poco de marketing de la editorial porque finalmente atrae, porque sigue un Castro en el poder, “Cuba es una isla, una gran finca controlada hace 60 años por una familia de apellido Castro”, explica.

“Los nómadas de la noche” arranca diciendo: “No quiero que la muerte de Fidel Castro me desdibuje los recuerdos”, y en esta reflexión abunda el escritor: “Cuáles son mis recuerdos, los que cuento en esta obra, que a cuatro generaciones de mi familia, a mis abuelos, mis padres, mis hermanas y los hijos de mis hermanas, el sistema cubano les indicó dónde trabajar, dónde curarse, dónde estudiar, en qué funeraria ser velados y en qué cementerios ser enterrados, o sea son cuatro generaciones que no han sido dueños de su propio destino, porque el sistema cubano es el dueño del destino de los habitantes de la isla; el cubano es un sistema con una uniformidad en la manera de exigir desde cómo piensa la gente, con un igualitarismo que termina quitándole al ser humano lo mejor que tiene que es su propia singularidad”.

Sin embargo, para que dejara de hablar como periodista, a los que se nos impide profetizar, se le pidió a Rubén Cortés que por un momento dejara las normas periodísticas de lado durante esta parte de la entrevista y hablara más como un simple cubano.

Se le pidió que profetizara sobre el futuro inmediato de la Isla: “Acepto el reto, voy a profetizar. No termina la dinastía con el hermano Raúl Castro, ya que cuando se entablan las conversaciones para restablecer las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, quien dirige esas conversaciones es el hijo de Raúl Castro, un militar con grado de general; el jefe de la Guardia Personal de Raúl Castro es su nieto; en realidad la Canciller de Cuba es Mariela, la hija de Raúl Castro, es la que hace el loby cubano por el mundo… en fin es una familia que es dueña de Cuba desde hace 60 años y no creo que vaya a dejar de ser la dueña en el corto o mediano plazo.

“Yo creo que no van a soltar el poder, dice Raúl Castro que ahora en febrero del 2018 va a dejar el poder y aprovechando que tú me estás pidiendo que profetice, me voy a arriesgar a profetizar y no va a dejar el poder, algo va a inventar, va a decir que con la llegada de Trump están los cubanos obligados a estar más unidos que nunca y como aquí en México la ‘caballada’ va a salir y le va a decir: ¡Quédate!

“Y se va a morir estando en el poder como el hermano, y en ese tiempo yo creo que va a suceder algún pretexto político-burocrático para que su hijo Alejandro, el militar, acceda a cargos del Comité Central para acceder oficialmente al poder”.

P.- ¿Ves a mediano o largo plazo el retorno de los cubanos?

R.- No, porque a los cubanos no los une nada, en México por ejemplo nos une la Virgen de Guadalupe, nos une la religión, nos une el ritual del PRI, el alma bohemia, la comida, el tequila, todo ello nos unen a los mexicanos, pero en Cuba como no hay una libertad de ser, no hay nada que los pueda unir. Creo que la isla va a continuar así… y sigo profetizando: Nadie que tenga 50 o más años va a ver una Cuba diferente a la actual, hay una Cuba como esta para rato, no pienso solamente en la familia de los Castro, sino en los que están alrededor del poder, es muy cómodo mantenerse así. Los cubanos no piensan en democracia, no piensan en libertad, piensan básicamente en bienes materiales, por eso es una migración muy triste, cuando llegan a Miami a las dos o tres semanas ya se sienten tristes, ya extrañan Cuba porque ya tienen lo que buscaban, que era comer, tener transporte y tener electricidad, eso lo tienen en cuanto llegan, esas cuestiones materiales se resuelven muy rápido, por eso dicen ahora que sigue… ¡pues nada, pues a chingarle…!

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