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Autor: Alberto Salcedo Ramos

Editorial: Almadia

¿Cómo lidia un boxeador profesional luego de haber matado a un compañero arriba del ring? ¿Cómo se recupera un pueblo luego de un genocidio? ¿Cómo se readapta un paramilitar a la sociedad luego de años de estar recluido en la selva colombiana?

Las crónicas de Alberto Salcedo Ramos publicadas a lo largo de varios años-muchas de ellas ganadoras de premios de periodismo como el Simón Bolívar, o el Ortega y Gasset– son recopiladas por Almadía para dar forma a este, su último libro.

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Salcedo Ramos, cronista renombrado de origen colombiano, explora historias que, con la distancia del que lee, parecen extraordinarias y sin embargo, no deja de mostrarnos una sensibilidad muy humana a lo largo de todas ellas. Sus criaturas, entes heridos por la vida y las circunstancias y que miran al frente y buscan seguir adelante a pesar de las barreras sociales, económicas y hasta naturales. (Wikdi, el niño que camina cinco horas diarias y que sortea barrancas, ríos, fauna peligrosa, y paramilitares para ir a la escuela; Darío Silva, talentoso futbolista que sufrió un accidente de tránsito y tuvo que superar una profunda depresión para volver a jugar futbol (no profesional) con todo y una prótesis en su pierna derecha).

En la mayoría de sus crónicas, Salcedo Ramos deja que sus personajes hablen, toma distancia y como un ente invisible observa, los deja moverse, los deja ser. Con algunas excepciones, interviene e influye. Tiene la experiencia de saber cuándo estirar la información y cuando no. Por ejemplo: Guillermo Velásquez, árbitro que expulsó a Pelé y conocido por liarse a golpes con algunos futbolistas, se rehúsa a hablar sobre sus episodios violentos. La astucia Alberto Salcedo Ramos lo obliga a hablar la mayoría de las veces, aunque al final, el viejo árbitro lo note y recule en lo que está diciendo.

Así mismo, hay muy pocos juicios de valor sobre lo que el cronista va atestiguando. Las acciones de los personajes hablan por sí solas. Cuando la voz del cronista interviene es porque es necesario. ¿Qué hace que el público aprecie un equipo de travestis que juegan futbol? Es aquí cuando el periodista aparece, para completar cierta información y luego de hacerlo, salirse de nueva cuenta del relato.

La variedad de historias, de personajes, generan también una variedad de sensaciones. Curiosidad, risa, rabia, ternura, admiración. Los temas que interesan a Salcedo Ramos son perfectamente identificables: grandes boxeadores ahora olvidados, las heridas de Colombia causadas por el narcotráfico, los paramilitares y sus secuelas; personajes que siguen manteniendo tradiciones casi borradas del mundo moderno (el bufón de los funerales por poner algún ejemplo) y personas tan cotidianas que se vuelven invisibles pero se las arreglan para dejar huella en quienes los rodean.

El libro consta de cuatro partes: Las irrepetibles, bufones y perdedores, entre el esplendor y la sombra y bonus track: en primera persona. La primera son historias extraordinarias, los segundos personajes que parecerían patéticos pero que se dignifican a pesar de sus circunstancias; la tercera es la más dura de leer pues versa sobre los estragos causados por los paramilitares en la Colombia desconocida, y la cuarta un par de historias breves y personales del autor.

Para responder a las preguntas del primer párrafo: la solidaridad y la fraternidad parecen ser algunas de las salidas para restaurar las heridas de un pueblo tan golpeado como el colombiano por el crimen, la guerrilla y su mismo gobierno. Tal vez para nosotros también puedan significar algo.

Moisés Navarro
Moisés Navarro. Guadalajara, Jal. Escribe crónicas y ensayos. Le gusta el basquetbol y por las mañanas escucha a Bruce Springsteen.
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