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Autor: Jose Silverio de Anda.

Editorial: Secretaria de Cultura del Gobierno del Estado de Jalisco.

La fábula es un género literario en desuso, que poco a poco ha sido olvidado por escritores y editoriales.

Según la historia griega, fue el esclavo del filósofo Janto, Esopo, quien utilizó primero el recurso de la fábula para enseñar valores morales.

Esopo dotó en la mayoría de sus escritos de la capacidad de pensar y hablar a los animales, que usaba como protagonistas. La finalidad, era hacer accesible a cualquiera que lo escuchara, su mensaje moral.

Quienes empezaron a prestar atención a Esopo, eran principalmente esclavos como él; pues con su ironía y lenguaje sencillo, les supo explicar las relaciones e interacciones sociales que se vivían en la antigua Gracia.

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Hasta hace algunos años en México, el recurso de la fábula era común en los libros de texto gratuito, pero su uso se daba incluso en las pláticas familiares o de amigos al momento de querer mostrar una realidad moral.

Sin embargo, en nuestros días ya no se encuentran publicaciones de calidad literaria que permitan mantener viva la fábula. Contamos con reediciones de los mismos escritores conocidos desde la primaria, o con publicaciones comerciales que tratan como retrasados mentales al público infantil que dedican sus obras. Pareciera que la muerte del género literario de la fábula se acerca a su fin en nuestro país. Por eso cuando recibí el libro “Fabulario” de Jose Silverio de Anda, publicado por la Secretaria de Cultura del Gobierno del Estado de Jalisco; no imaginaba lo bien logrado del trabajo del escritor jalisciense nacido en San juan de los Lagos, en 1838.

La escritura de Jose Silverio de Anda goza de un melodioso ritmo, sin prisa, sin palabras rebuscadas, o imágenes literarias complejas. Pero sería un error pensar que sus fabulas son simplistas, o poco interesantes.

La vid y la calabaza.

Junto a una vid muy frondosa

crecía una calabaza

que poco a poco extendiendo

fue sobre ella sus ramas,

y una vez así le dijo

creyendo que iba a humillarla:

“Más de ocho años necesitas

para dar uvas, hermana,

mientras que yo en cuatro meses

doy muy grandes calabazas”

Lo oyó la vid y al momento

le respondió así, con calma:

“Que en cuatro meses te eleves,

en verdad, que no me extraña

pues mucho logra subir

quien por el lodo se arrastra;

pero mis uvas dan vino,

y tú, ¿qué das?… ¡calabazas…!,

que a veces nadie come

porque resultan amargas

y de alimento a los cerdos

van a servir sin tardanza”.

Para comprender el bagaje cultural que Jose Silverio de Anda muestra en su obra, es necesario entender que pasó la mayor parte su vida en San Juan de los Lagos, solo cursó sus estudios elementales y superiores en Guadalajara, y regresó a ejercer como docente en la primaria de su ciudad natal.

Lector empedernido y de personalidad inquieta, Jose Silverio de Anda ejerció el periodismo, fundando varias publicaciones en su localidad, y colaboró con otros informativos de la Ciudad de México y Guadalajara.

Su preparación profesional, el estar actualizado constantemente en los temas sociales más importantes, no solo de su comunidad, sino del estado y el país; unido a su pasión por compartir sus conocimientos de forma sencilla a todos los que quisieran escucharle; son los elementos que, en Silverio de Anda dan origen a sus bien logradas enseñanzas en forma de fábula.

Un gran acierto de la Secretaria de Cultura del Gobierno del Estado de Jalisco el rescatar la obra del escritor jalisciense,Jose Silverio de Anda, y más cuando en este momento el género literario de la fábula carece de exponentes destacados.

No podemos dejar pasar la oportunidad de tener “Fabulario” en nuestra casa, pues no se sabe cuándo vuelva a aparecer otra buena selección de fabulas originales, y bien hechas.

Daniel Emilio Pacheco

Director Hojeando libros.

Colaborador de marcatextos.com, Radio Noticias 1070, C7 Jalisco, Jalisco Radio.

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