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10 años de Editorial Almadía.

La ley del mercado. La ley de la oferta y la demanda. De la oferta sin demanda y viceversa. ¿Quién quiere comprar lo que yo vendo? ¿Quién vende lo que yo quiero comprar? Si leemos con cuidado las frases anteriores, quizá pensemos en objetos de “primera” necesidad: comida, calzado, ropa. Quizá en ciertos artículos para nuestro divertimento. Sin embargo, pocas veces aplicamos estas preguntas a “mercados sensibles” como el arte o la literatura y perdemos de vista que éstos, por peculiares que sean, están insertos en la economía y cuentan con consumidores de diversos tipos.

Así las cosas y lo nombremos o no, el mundo editorial, también se rige por las leyes del mercado. Y uno muy peculiar, dicho sea de paso, las editoriales emergentes, independientes, de reciente formación enfrentan una competencia directa no contra los grandes consorcios y sus espacios en librerías (aunque también), sino con ellas mismas y aquellos lectores que, de un modo u otro, no han encontrado lo que quieren leer. Sí, a pesar de las magras cifras de lectores en nuestro país, hay cientos de ellos, esperando que el libro que ellos quieren leer, sea publicado.

Uno de esos principios, me parece, es lo que ha mantenido y solidificado a Editorial Almadía en el mercado, pues surgió como una apuesta de Guillermo Quijas justamente hoy hace 10 años y lo que parecía una aventura, un guiño al mercado, una apuesta, hoy es quizá uno de los catálogos más interesantes en lo que el mercado llama “editoriales independientes”.

Una década. Tratemos de imaginarnos nosotros mismos en el 2005. Imaginemos ese lector que fuimos y la sorpresa que nos representó aquella “nueva editorial” que tenía entre sus filas a gente joven, con ímpetu, al tiempo que contaba entre sus filas con Alejandro Magallanes, Martín Solares y Tryno Maldonado, comandados por Guillermo Quijas. Tenían el empuje y el talento, les faltaban plumas, iban empezando. Pero lo lograron. Poco a poco, han ido construyendo un catálogo no sólo interesante sino que han creado un estilo dinámico y publicado de igual forma a Juan Villoro que a Bibiana Camacho. Han ido de la mano con la mejor tradición literaria mexicana y han impulsado a voces jóvenes: Antonio Ramos Revillas, Fernanda Melchor, JM Servín, voces que, quizá no hubiesen sido recibidas o hubiesen tardado más en ver la luz, en otros sellos editoriales.

Editorial Almadía, hoy, 10 años después y no con poco esfuerzo ha dado voz a un centenar de autores, ha creado ocho colecciones de textos para gustos variados. La apuesta ha sido una sola: hacer la diferencia. Eso es lo que ha hecho Almadía a lo largo de esta década y eso no puede sino aplaudirse.

Hay mucho camino por andar y los proyectos que el equipo de Almadía va consolidando año con año, son de aplaudirse, pues su catálogo demuestra que sólo al saber de dónde se viene, puede saberse hacia dónde se va. ¡Enhorabuena por estos diez primeros años de trabajo y logros. Que vengan muchos más!

Adriana Bernal
(Ciudad de México, 1976) Estudié periodismo en el CEU PART (Centro de Estudios Universitarios en Periodismo Arte Radio y Televisión) así como el Diplomado en Creación Literaria en la Escuela de Escritores de la SOGEM. Me dedico al periodismo desde hace 15 años, aunque fue hasta el año 2003 que colaboré semanalmente en una publicación: el suplemento cultural Arena, el cual se publicaba los domingos en el periódico Excélsior. En el año 2007 recibí el Premio Nacional de Periodismo José Pagés Llego en la categoría de Entrevista y en 2011, el premio de Ensayo ‘Simone de Beauvoir y yo’ que otorgó la revista Debate Feminista con el trabajo “El tiempo del destiempo”. A partir del 2012, el interés por otra forma de desarrollar el periodismo cultural y teniendo como leit motiv la entrevista como género primordial y vital, me he dedicado, de manera independiente a platicar con más de una centena de autores, entrevistas que han visto la luz en diversos medios, entre los que destacan sinembargo.mx, periódico La Razón y mi propio blog, www.entreversiones.net, mismo que dejó de existir para transformarse en una página web de creación varia en la plataforma wix.
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