In Destacada, Reseñas

Autor: Salman Rushdie

 

Editorial: Literatura Mondadori.

En la conmoción del ataque al semanario satírico francés Charlie Hebdo, las notas de los medios internacionales con frecuencia hicieron el recuento de las figuras que han sido víctimas de amenazas o agresiones a consecuencia de su trabajo creativo. Uno de los nombres más frecuentes en las listas, por ser blanco también del extremismo islámico, fue el de Salman Rushdie, británico de origen hindú autor de Los versos satánicos.

En 2010, Rushdie publicó Luka y el Fuego de la vida, una novela fantástica escrita para su hijo de 13 años. Se trata de la continuación de Haroun y el Mar de las historias, también dedicada a otro de los hijos de Rushdie. En ambos libros encontramos el juego entre la realidad y la fantasía, frecuente en su bibliografía.

Luka y el Fuego de la vida cuenta la historia de un chico de doce años que cae en el Mundo de la Magia con la misión de salvar a su padre, víctima de una maldición: “Cuando Luka vio a su madre llorar y a su padre en las garras del Sueño Eterno, tuvo la sensación de que se acababa el mundo, o al menos una parte considerable de su mundo.”

luka-y-el-fuego-de-la-vida

La única esperanza de Luka para salvar la vida que conoce es el Fuego de la vida. En esta épica, lo acompañan su oso, su perro y Nopapadie, el guía indispensable de un relato fantástico, aunque con agenda propia. Luka cuenta con una cantidad de “vidas” que marcan el límite de oportunidades para cumplir con su encomienda. Este es un ejemplo de los elementos que Rushdie toma prestados de los videojuegos para definir el escenario de sus personajes extraordinarios con historia propia y que vincula, de alguna manera, al Mundo Real de Luka.

Tradicionalmente, se considera al mundo audiovisual enemigo de la lectura. Basta recordar que en un clásico infantil, Charlie y la fábrica de chocolate, uno de los niños ‘echados a perder’ que visitan la fábrica de Willie Wonka es fanático de la televisión y, por ende, de la violencia. Para la versión más moderna de la película, estrenada en 2005, el vicio del chiquillo en cuestión cambia a los videojuegos, villanos frecuentes en la actualidad y excusa constante del comportamiento violento de niños y jóvenes.

Sin embargo, para Rushdie los videojuegos son otro escenario en el que se puede contar una historia, aunque es necesario reconocer que su versión es la más inocente y caduca de ellos. Los creativos de los videojuegos se rebelaron hace mucho contra las limitaciones narrativas de su plataforma y están en búsqueda constante de las historias más elaboradas e interesantes, que fusionan a las otras características ideales que exige su  medio.

En cuanto a la estructura de la historia, la novela de Rushdie es lineal cronológicamente y aspira a mayor complejidad con la táctica del story within a story. La narración se permite pausas en la historia principal para escuchar los relatos de otros personajes como Oso el perro y Perro el oso, situación que no es ajena a la literatura en general pero es particularmente importante para la fantástica, porque permite enriquecer el mundo extraordinario en el que ocurre la aventura.

La novela de Rusdhie cumple el requisito de toda literatura fantástica: ser relevante para nuestra realidad con metáforas, lecciones y oportunidades de reflexión para el lector. Aunque Luka y el Fuego de la vida juega con las reglas del género, a grandes rasgos encontramos a un protagonista que se apega al viaje del héroe: separación, iniciación y regreso. Esta trayectoria no es sólo un camino al éxito en su misión, sino también el paso de la niñez a la adolescencia.

“¿Decís que el Fuego de la Vida no debe pasar al Mundo Real? Os diré que si no llega enseguida a un individuo en concreto del Mundo Real, estaréis acabados”.

Es necesario reconocer que el mundo fantástico creado por Rushdie es colorido, interesante y multicultural, aunque no lo suficientemente complejo y consistente para figurar entre las obras más relevantes del género. A pesar de ello, cumple con los requisitos básicos y no olvida que, en cualquier historia de este tipo, lo que importa es la evolución de su protagonista. Por más fascinantes que sean los elementos fantásticos, lo notable sucede en el interior del héroe, que cambia inevitablemente con el éxito o el fracaso de misión.

Bere Gutiérrez
Paseante de Comunicación y Letras Hispánicas, con un respiro de estudios cinematográficos. Casi doce años de experiencia en medios. Con el mismo gusto le leo a los clásicos que a Sherlock Holmes, a Chéjov que al Señor de los Anillos, a la Vita Nuova que a las Crónicas vampíricas.
Con amplio acervo sobre cuentos de hadas y literatura infantil que permanece oculto ante la falta de infantes que lo hagan bien visto por la sociedad.
Le vengo manejando desde el cine mudo hasta las palomeras de superhéroes, pasando por el Ciudadano Kane, las épicas del cine fantástico y las fantasías animadas de ayer y hoy.
Recommended Posts

Start typing and press Enter to search